El humo, las llamas y los gritos de los vecinos lo alertaron a tiempo para salir de prisa.
La incredulidad de perder sus pertenencias, el decir adiós al espacio que habitaba, lo hacía caminar de un lado a otro en la calle frontal de su hogar mientras este terminaba de consumirse, con sus manos intentaba parar algo que ya era inevitable.
® Omar Martinez FOTOGRAFO DE TIJUANA
2 comentarios:
excelente tu trabajo, como siempre!!! yeah!!! BIEN ANTONIO
la primera es mi fav..
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